18 de mayo de 2008

Bosnia y Herzegovina

La historia de la República de Bosnia y Herzegovina está marcada por el sufrimiento y, sobre todo, por la falta de identidad propia. La región histórica de Bosnia ha pasado constantemente de manos. Bizantinos, turcos otomanos o el imperio austrohúngaro han sido algunos de esos poderes que han impuesto su soberanía sobre el pueblo bosnio. A principios de los años noventa, mientras se desintegraba la Unión Soviética, otro estado federal y socialista se fragmentaba: Yugoslavia. Primero fueron Croacia y Eslovenia, y luego Bosnia y Macedonia. El caso bosnio atrajo tristemente la atención de todos debido a la extrema violencia con la que se logró la independencia.

Una de las primera cosas que debe hacer una nación soberana, una vez lograda la independencia, es dotarse de símbolos propios que la identifiquen. Tras lograr el reconocimiento internacional, en Bosnia se crearon diversos grupos para presentar propuestas de diseños. Uno de ellos fue llamado el modelo checo, porque era igual que la bandera de la República Checa, salvo que la franja de color blanco era sustituida por una verde. Este modelo tricolor pretendía representar los tres pueblos que conviven en el país (bosnios, croatas y serbo-bosnios. Una convivencia no muy pacífica). Del segundo grupo salió una propuesta que contenía un círculo de estrellas en honor a la Unión Europea. Las estrellas quedaron ya aseguradas en el diseño. Este modelo de bandera (uso terrestre: civil, institucional y militar) fue obra de un diplomático español, Carlos Westendorp, y fue aceptado en febrero de 1998 por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas, ante la indecisión del parlamento bosnio. Se trata de un bandera de ratio 1:2, de fondo azur, sobre el que se sitúa un triángulo rectángulo isósceles gualdo, cuyos catetos son de la misma anchura que la bandera y uno de ellos se apoya sobre el borde superior. A lo largo de la hipotenusa, se extiende una serie de estrellas de cinco puntas de plata, siendo las dos de los extremos cortadas por el borde. Esto último es muy significativo y especial: el hecho de que las estrellas de los extremos estén cortadas significa que la serie de estrellas es infinita. Sin duda es uno de los diseños más originales que existen actualmente en Europa.